Aunque la investigación terminó formalmente con la defensa, con los últimos estertores de 2020, arrancó mucho antes: cuando hizo su licenciatura, Mauricio hizo una indagación sobre una orquesta típica de la ciudad, que en cierto modo fue germen de la posterior tesis doctoral. “Dos cuestiones puntuales me llevaron a desarrollar esto. Una es el cariño que le tengo al género por estudiarlo y tocarlo. La otra tiene que ver ya con una cuestión más vinculada con el azar. En 2013, a partir de un interés que tuve por el bandoneón, un conocido me regaló uno de esos instrumentos y junto había un montón de papeles, entre ellos archivos y partituras, contratos, fotos, recortes periodísticos y partichelas. Resultó ser que la persona que me dio el bandoneón era parte de una familia de reconocidos músicos que habían participado de orquestas típicas. Y lo que me había dado, sin saber, era el archivo de la Orquesta Típica Florida, que fue muy conocida y tuvo mucho renombre en la ciudad a partir de la década del ‘50. Eso terminó derivando en la necesidad de hacer algo. Ese archivo que llegó a mis manos sin buscarlo fue lo despertó todo el proceso”, relató Pitich.