Durante mucho tiempo se ha dicho que la Amazonía es el pulmón del planeta, por su enorme capacidad para absorber los gases de efecto invernadero y su relevancia para enfrentar la crisis climática. Precisamente por esto, el bioma amazónico, ese conjunto de ecosistemas que atraviesa nueve países de América Latina ha sido foco de diversos estudios y prioridades de conservación. Sin embargo, una reciente investigación publicada en la revista Nature, que analiza los datos de cuatro zonas de la Amazonía de Brasil, concluye que por primera vez se han registrado emisiones de dióxido de carbono en niveles superiores a los que estos bosques absorben.




































