Más fallecidos por las olas de calor, más facilidad para la transmisión de enfermedades infecciosas como el dengue o la malaria, menos rendimiento de los cultivos, más población expuesta a los incendios forestales, más horas de trabajo perdidas por las tórridas temperaturas... Hace cinco años se firmó el Acuerdo de París, que pretende dejar el cambio climático dentro de unos límites manejables. Y hace cinco años también se publicó el primer informe The Lancet Countdown, que realiza un seguimiento de la relación entre salud y cambio climático. Y los indicadores de los impactos sanitarios del calentamiento global han seguido empeorado en estos cinco años.































