Una etapa de más de 12 metros y cuatro toneladas de peso perteneciente a un cohete Falcon 9 de la empresa de Elon Musk impactará contra la superficie lunar a 8.700 kilómetros por hora el próximo miércoles 5 de agosto. Aunque no representa una amenaza para la Tierra, el choque encierra un inédito valor científico para el estudio de los cráteres y el regolito, al tiempo que reabre la alarma por la acumulación sin control de basura espacial en el entorno cislunar.

































