Agustín Barletti se apura en aclarar que no es un nadador profesional, apenas alguien que se adentró ya grande, con casi 50 años, en esa disciplina deportiva. "Soy un aficionado que a fuerza de voluntad y sacrificio pude superar mi mediocridad y poder hacer lo que hice". Que no es poco. En 2011, Agustín logró unir Europa y África a nado a través del estrecho de Gibraltar. Y tres años después viajó hacia el Atlántico Sur para hacer lo propio en los escenarios en los cuales se desarrolló la guerra de Malvinas en 1982. Concretamente, atravesó a brazadas las frías aguas del estrecho de San Carlos para enlazar las islas Soledad y Gran Malvina, el lugar conocido como "el corredor de las bombas".


































