“La emergencia de Aguas Santafesinas como una oportunidad” es, en resumen, la posición del Sindicato de Obras Sanitarias de Rosario, frente a la actual gestión del directorio de Aguas Santafesinas Sociedad Anónima.
El sindicato del sur provincial difundió su coincidencia con el diagnóstico de las autoridades de Aguas Santafesinas SA. Una publicación afín al sector laboral dice que es hora de “ordenar seriamente la estructura financiera y funcional” de la empresa estatal.

“La emergencia de Aguas Santafesinas como una oportunidad” es, en resumen, la posición del Sindicato de Obras Sanitarias de Rosario, frente a la actual gestión del directorio de Aguas Santafesinas Sociedad Anónima.
El texto difundido en una publicación afín a esa organización gremial, llamada Nota de Tapa, en una columna de opinión subraya que con el proyecto de Ley Emergencia en el Servicio Público de Agua Potable, Desagües y Saneamiento en la Provincia de Santa Fe, impulsado por el gobierno provincial, que ya tiene media sanción del Senado y está en tratamiento en Diputados, “comenzaron a desvanecerse las extendidas versiones de privatización del servicio, convirtiendo ese temor en la esperanza de lo que posiblemente represente el instrumento necesario para ordenar seriamente la estructura financiera y funcional de Aguas Santafesinas SA”.
La organización sindical del sur santafesino destaca que “según reza el articulado, el proyecto de ley pretende “atender en forma urgente la grave situación deficitaria que atraviesa Aguas Santafesinas SA de modo de propender a la preservación de la sostenibilidad ambiental, social y económico-financiera de la prestación del servicio, asegurando su continuidad, regularidad, generalidad y obligatoriedad”.
El sector laboral indica que desde el inicio de su labor, la actual presidenta del directorio de ASSA, Anahi Rodríguez manifestó el “descalabro, vaciamiento y abandono” que encontró en la empresa, cita el comunicado. Y advierte que “cierta desidia de la gestión anterior” terminó con la compañía en manos del Estado “dependiendo en un 90% de los aportes del Tesoro Provincial para mantener la operatoria”.
Subraya que “el desafío” es implementar “criterios que aumenten la eficiencia y la eficacia en el funcionamiento de ASSA”, lo que requiere “reorientar una gestión que convive con el mismo cuerpo de gerentes” del período anterior. Más, teniendo en cuanta que “la actual presidenta calificó como ‘vaciamiento’, pero que aún no tuvo un correlato en los pasillos de tribunales, dada la gravedad de la acusación”, desliza.
Luego de recordar que el mensaje del gobernador a la Legislatura tiene amplias chances de prosperar y aprobarse la emergencia hasta el 31 de diciembre de 2024 y con amplias facultades para el Ejecutivo de extenderla por otro año, enumera “las principales cuestiones a resolver”. Y allí detalla: “el tratamiento del sistema de Grandes Acueductos y la regularización de la tarifa que deben abonar las comunas y municipios abastecidos por ese medio. También deberá abordarse el replanteo del régimen tarifario, promoviendo el sistema de micromedición, con el fin de ajustar el pago por un servicio adecuado al consumo real. A su vez, en este mismo sentido el Ejecutivo deberá diseñar una nueva fórmula tarifaria, que le brinde sustentabilidad financiera a la empresa, sin depender excesivamente de los aportes del gobierno provincial”.
La publicación en internet que destaca la labor gremial cotidiana de los sanitaristas y de su secretario general Silvio Barrionuevo entiende que “de cumplirse las expectativas que alberga el proyecto de ley, no resulta lejana una reedición de la administración encabezada por el ex Gobernador Lifschitz, en la que la empresa solo era asistida por el Tesoro Provincial en un 20%, y la expansión del área servida crecía sistemáticamente. Ahora, la empresa debe apuntalar la eficiencia social, sin descuidar el factor económico-financiero, diferenciándose de la experiencia pasada. En resumen, el futuro de Aguas Santafesinas está en juego. La gestión actual debe equilibrar habilidad técnica con compromiso social para garantizar el acceso universal al agua potable, o de lo contrario, será mas de lo mismo. El camino no será fácil, pero la salud y el bienestar de la comunidad dependen de eso”, sostiene el sector




