"La reina de las batallas". Así definen a la Infantería los integrantes del Ejército Argentino. No es una adjetivación exagerada: su día recuerda al lejano 13 de septiembre de 1806, cuando se crearon batallones de infantería luego de la defensa de Buenos Aires tras el primer intento de invasión inglesa. Desde aquellos tiempos, los soldados infantes ponen el pecho para cuidar nuestras tierras y a quienes las habitamos. Al hablar de resistencia al invasor inglés es imposible no pensar en los gloriosos Patricios. Ellos hoy se llevan las miradas por su histórico uniforme encabezado por una pluma y la guardia al Cabildo de Buenos Aires, pero - aunque la población media lo ignora - también son parte de un Regimiento de Combate que se ejercita a diario para responder con los mismos estándares sobresalientes que cualquier otro militar del Ejército Argentino, pese a las vicisitudes presupuestarias y de equipamiento que deben sortear sus miembros.




































