Primero fue curiosidad, después molestia. El fenómeno se repite en buscadores: los usuarios que quieren “eliminar” Meta AI de WhatsApp, en especial el acceso directo identificado como un círculo azul o multicolor dentro de la app.
El asistente integrado de la plataforma de mensajes que se muestra como un círculo azul genera descontento creciente entre los usuarios debido a múltiples causas: navegabilidad, privacidad, consumo de batería, entre otros. Los motivos hacen crecer las consultas y tutoriales para esconderlo o eliminarlo.

Primero fue curiosidad, después molestia. El fenómeno se repite en buscadores: los usuarios que quieren “eliminar” Meta AI de WhatsApp, en especial el acceso directo identificado como un círculo azul o multicolor dentro de la app.
La función de inteligencia artificial funciona como un asistente integrado que responde consultas, genera contenido y aparece dentro de la interfaz habitual de chats. Aparece como un botón con un círculo multicolor en la barra de chat y puede responder preguntas, generar textos e imágenes y ofrecer sugerencias en tiempo real.
Más allá de los beneficios que pregona la plataforma, el rechazo de los usuarios viene en crecimiento. En parte se debe a una cuestión visual, pero también por preocupaciones en cuanto a la privacidad, el consumo de batería y errores en las respuestas que otorga. Esta combinación empuja la multiplicación de tutoriales y guías rápidas para desactivarlo, esconderlo e incluso eliminarlo.
En algunas versiones de WhatsApp aparece una ruta de configuración para quitar la presencia visible de Meta AI dentro de los chats (Ajustes > Chats), además de la opción de eliminar directamente la conversación con el asistente desde el menú del chat.
En paralelo, la documentación oficial de WhatsApp pone el foco en otras acciones concretas: el Help Center indica que los usuarios pueden eliminar chats individuales con Meta AI y también solicitar la eliminación de información previamente compartida con Meta AI.
Además, WhatsApp publica artículos específicos para gestionar información guardada por Meta AI (por ejemplo, detalles “recordados” por el asistente), lo que refuerza una lógica de control por conversación o por datos compartidos, más que una “desinstalación” completa del componente.
La discusión de fondo no pasa solo por un botón. Pasa por cómo Meta viene integrando funciones de IA dentro de WhatsApp de forma estructural, con presencia en chats, búsqueda o funciones asociadas, según despliegue y país. El propio ecosistema de ayuda de WhatsApp ya incluye múltiples artículos sobre uso, memoria y datos de Meta AI, señal de que la función forma parte del servicio y no de un complemento aislado.
En esa línea, una lectura práctica —y bastante compartida entre usuarios— es que hoy el margen de maniobra está más en ocultar, borrar, ignorar y gestionar datos que en “hacer desaparecer” Meta AI por completo. Dicho de otro modo: no siempre hay un “off” total, pero sí hay formas de reducir su presencia cotidiana.




