Cada mes, las agendas astronómicas y las redes sociales se llenan de términos como "Luna del Ciervo" o "Luna Rosa", nombres acuñados por culturas del hemisferio norte que poco se relacionan con el entorno de la cuenca del Paraná. Frente a este fenómeno mediático, el Centro Observadores del Espacio (CODE) volvió a apostar por una denominación propia y con fuerte impronta regional.




































