En 2025 se registró un aumento significativo de ataques no provocados de tiburones a seres humanos en todo el mundo, con al menos 65 incidentes y 12 víctimas fatales, según el International Shark Attack File (ISAF), la base de datos más completa sobre estos encuentros. El repunte contrasta con años recientes y despierta alarma entre investigadores y autoridades de seguridad en playas.


































