Más de 1.700 personas permanecen confinadas a bordo de un crucero en el puerto francés de Burdeos luego de la muerte de un pasajero y de la aparición de un brote gastrointestinal que obligó a activar protocolos sanitarios especiales. Las autoridades francesas investigan las causas del episodio mientras continúan los análisis médicos sobre pasajeros y tripulación.



































