Drones de Irán atacaron el puerto de Salalá, Omán, alcanzando tanques de combustible y desatando un incendio en el área de almacenamiento, según reportes de la agencia estatal omaní y del canal público, citados por medios internacionales.
Sigue la escalada en Medio Oriente con efectos sobre el combustible que se comercia en la región. La seguridad omaní logró derribar varios aviones no tripulados sin reportar víctimas. El sultán Haitham condenó los ataques.

Drones de Irán atacaron el puerto de Salalá, Omán, alcanzando tanques de combustible y desatando un incendio en el área de almacenamiento, según reportes de la agencia estatal omaní y del canal público, citados por medios internacionales.
En paralelo, la firma británica de seguridad marítima Ambrey indicó que el objetivo fueron instalaciones de almacenamiento vinculadas al puerto. Reuters agregó que no hubo daños reportados en buques mercantes en la zona.
La Agencia de Noticias de Omán (ONA) informó que las fuerzas de seguridad lograron derribar “varios drones” durante el ataque y que no se registraron víctimas.
El Ministerio de Energía y Minerales omaní, por su parte, buscó llevar calma: aseguró que el mercado interno de combustibles está bien abastecido pese al incidente.
Tras el ataque, el sultán Haitham bin Tarik conversó con el presidente iraní Masoud Pezeshkian y expresó su condena por los “ataques continuos” contra territorio omaní, al tiempo que pidió priorizar “diálogo y diplomacia”, según la agencia estatal.
El ataque a Salalá se inscribe en una escalada de acciones con drones y misiles sobre infraestructura energética y logística en el Golfo, en medio del conflicto regional.
De acuerdo a la cobertura de Reuters, la naviera Maersk dijo que detuvo temporalmente operaciones en Salalá y reorganiza combustible para su flota ante la disrupción en el suministro marítimo.
Ese mismo clima de tensión también alcanzó a otros puntos de Omán: el país reportó incidentes con drones cerca de Duqm, sin daños ni heridos.




