Thomas Matthew Crooks "solía ir un paso por delante del Servicio Secreto" de EE.UU. y logró implementar su plan de disparar contra el expresidente Donald Trump en un mitin en Pensilvania el pasado 13 de julio, pese a que algunos agentes locales sabían de su presencia y hasta tomaron fotos de él antes del atentado, informa The New York Times con referencia a mensajes de texto proporcionados por la oficina del senador republicano Charles E. Grassley.





























