Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) informó que realizó un ataque contra una base aérea estadounidense en respuesta a bombardeos previos atribuidos a Estados Unidos sobre la ciudad portuaria de Bandar Abbas, en el sur iraní.
Se registraron nuevos episodios de enfrentamientos, acusaciones cruzadas y movimientos militares en la región del Golfo Pérsico, en un escenario de creciente inestabilidad internacional.

Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) informó que realizó un ataque contra una base aérea estadounidense en respuesta a bombardeos previos atribuidos a Estados Unidos sobre la ciudad portuaria de Bandar Abbas, en el sur iraní.
Según un comunicado difundido a través de Sepah News, el operativo se habría llevado a cabo a las 4:50 de la madrugada, hora local (01:20 GMT), luego de explosiones registradas cerca del aeropuerto de Bandar Abbas. El CGRI calificó la acción como una “severa advertencia” hacia Washington.
En paralelo, la agencia semioficial Fars reportó que tres explosiones fueron escuchadas en la zona este de la ciudad durante la madrugada. Posteriormente, medios internacionales señalaron nuevos ataques estadounidenses contra instalaciones militares en territorio iraní, en operaciones que Washington justificó como medidas defensivas.
De acuerdo con reportes citados por agencias internacionales, fuerzas estadounidenses habrían interceptado drones lanzados desde Irán, mientras que un funcionario estadounidense sostuvo que las acciones formaron parte de una respuesta defensiva y que el alto el fuego vigente entre ambos países no se habría roto.
La agencia Tasnim, citando fuentes militares, indicó que las fuerzas navales iraníes habrían detenido embarcaciones en el estrecho de Ormuz y realizado disparos de advertencia. En ese contexto, también se mencionó un presunto ataque contra un petrolero estadounidense que habría sido obligado a regresar.
Según estas versiones, la respuesta estadounidense habría incluido impactos en áreas despobladas cercanas a Bandar Abbas, sin reportes oficiales de víctimas ni daños materiales.
En el plano diplomático, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, condenó lo que definió como agresiones militares contra la región y reiteró denuncias por violaciones del alto el fuego, además de advertencias dirigidas a Estados Unidos y países aliados.
Por otra parte, un alto funcionario iraní, Ali Bagheri Kani, reclamó la liberación total de los activos iraníes congelados en el exterior. “Buscamos la liberación de todos los activos iraníes congelados por Estados Unidos, y este es un derecho legal de la nación iraní”, afirmó, según Tasnim.
El funcionario insistió en que esos fondos deben ser restituidos “en su totalidad y sin condiciones”, en el marco de negociaciones diplomáticas en curso con mediación internacional.
Según reportes internacionales, una delegación iraní mantuvo recientemente reuniones en Doha con autoridades de Qatar para avanzar en posibles acuerdos vinculados a la paz y a la liberación de fondos congelados.
En paralelo, se mencionan conversaciones indirectas entre representantes de Irán y Estados Unidos con mediación de terceros países, aunque sin avances concretos hacia un acuerdo definitivo.
El conflicto, que atraviesa una etapa de alta tensión, continúa marcado por acusaciones cruzadas, operaciones militares y negociaciones diplomáticas sin resolución clara.




