El Departamento de Justicia, en busca de filtraciones de información clasificada sobre contactos entre asociados de Trump y Rusia, citó a Apple para obtener datos de las cuentas de los demócratas de la Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes, de su personal e incluso de sus familias, entre ellos un menor. En un giro siniestro de la historia, los fiscales también consiguieron una orden de silencio contra Apple, impidiéndole informar a los clientes de que sus metadatos habían sido incautados.



































