La tensión en Medio Oriente volvió a escalar en las últimas horas tras una serie de ataques lanzados por Irán que impactaron tanto en territorio israelí como en países del Golfo Pérsico. La ofensiva incluyó el envío de misiles y drones en distintas oleadas durante la madrugada, generando daños, interrupciones y un nuevo clima de máxima alerta en una región que ya venía atravesando un escenario de fuerte inestabilidad.

































