El negocio silencioso de Meghan Markle: la faceta empresarial que crece lejos de la realeza
Alejada de la agenda oficial de la Corona británica, la duquesa de Sussex consolidó un perfil empresarial propio que combina inversiones estratégicas, acuerdos con grandes plataformas y proyectos personales.
El negocio silencioso de Meghan Markle: la faceta empresarial que crece lejos de la realeza
Tras su salida de la familia real junto al príncipe Harry, Meghan Markle reorientó su carrera hacia el mundo de los negocios y el entretenimiento. Instalados en Estados Unidos, los Sussex firmaron contratos con plataformas internacionales y comenzaron a diversificar sus fuentes de ingresos.
En las últimas semanas, la esposa del príncipe Harry dio un nuevo paso en su estrategia comercial con el lanzamiento de su propia línea de vinos, un proyecto que hasta ahora se mantenía fuera del foco público y que ya muestra una recepción positiva en el mercado.
Meghan dio un nuevo paso en su estrategia comercial con el lanzamiento de su propia línea de vinos.
Inversiones estratégicas
Uno de los pilares del crecimiento económico de Meghan es su rol como inversora en marcas vinculadas al bienestar, la tecnología y el consumo responsable. Según trascendió, participa en compañías relacionadas con alimentos saludables y productos sustentables, un rubro alineado con su discurso público sobre el cuidado del ambiente y la vida consciente.
Este perfil inversor le permitió posicionarse como referente en un segmento que combina celebridad con emprendimiento, un modelo cada vez más frecuente entre figuras públicas de Estados Unidos.
En este marco, salió a la luz un nuevo capítulo de su modelo de negocios, que hasta el momento se había desarrollado lejos del ojo público. Se trata del desembarco de su marca en el universo enogastronómico, con el lanzamiento de una línea propia de vinos: un rosado y un blanco.
Ambos productos fueron presentados a través de las redes sociales del perfil comercial de la duquesa de Sussex, donde se los mostró como parte de una propuesta ligada al lifestyle, el consumo responsable y la experiencia gastronómica.
Meghan lanzó de una línea propia de vinos: un rosado y un blanco.
Buena recepción entre consumidores y críticos
Según trascendió en medios especializados, el proyecto estaría teniendo una recepción favorable tanto entre los consumidores como entre críticos del sector. El perfil elegido para los vinos apunta a un público joven y a un consumo asociado a momentos sociales y celebraciones, con una estética cuidada y una comunicación centrada en el estilo de vida.
La iniciativa se suma a otros emprendimientos impulsados por Meghan en los últimos años, vinculados al bienestar, la producción audiovisual y la inversión en marcas emergentes.
De la realeza al emprendedurismo
Tras su salida de la familia real británica, Meghan Markle reorientó su carrera hacia un modelo independiente, basado en contratos con plataformas de streaming, inversiones estratégicas y ahora también en productos propios.
El lanzamiento de su línea de vinos marca una nueva etapa en su faceta empresarial, al incursionar en un rubro tradicionalmente asociado al prestigio y al consumo premium.
El proyecto vitivinícola se apoya en su marca personal, que combina influencia en redes sociales, presencia mediática internacional y un discurso asociado a la autenticidad y la vida consciente. Esta estrategia le permite posicionar el producto no solo como una bebida, sino como parte de un estilo de vida.
Con su incursión en el mundo del vino, Meghan Markle amplía su portafolio de negocios y refuerza su perfil como empresaria global. Lejos de los protocolos de la realeza, apuesta ahora por una línea enogastronómica que ya comienza a ganar terreno en un mercado competitivo.