Dos pandas gigantes provenientes de China viajarán próximamente a Estados Unidos para incorporarse a un programa de cooperación internacional destinado a la protección y conservación de la especie.
Ping Ping y Fu Shuang llegarán al Zoo de Atlanta como parte de un acuerdo internacional de diez años que busca fortalecer la investigación, el cuidado y la protección de la especie.

Dos pandas gigantes provenientes de China viajarán próximamente a Estados Unidos para incorporarse a un programa de cooperación internacional destinado a la protección y conservación de la especie.
Se trata del macho Ping Ping y la hembra Fu Shuang, ejemplares que serán trasladados al Zoológico de Atlanta, donde se sumarán a un proyecto conjunto de conservación con una duración prevista de diez años.
La noticia fue anunciada por el presidente de China, Xi Jinping, durante la ceremonia de bienvenida realizada en la Casa Blanca, en el marco de su visita de Estado a Estados Unidos. Según informó, los dos animales llegarán a su nuevo hogar en los próximos días.
El traslado se concreta a partir de un acuerdo firmado el año pasado entre la Asociación para la Conservación de la Vida Silvestre de China (CWCA) y el Zoológico de Atlanta.
Ping Ping y Fu Shuang provienen de la Base de Investigación para la Cría del Panda Gigante de Chengdu, ubicada en la provincia china de Sichuan. Ambos formarán parte de un programa de cooperación destinado a profundizar las tareas de protección de la especie en Estados Unidos.
Para recibirlos, las instalaciones del zoológico fueron sometidas a distintas reformas y mejoras destinadas a garantizarles un entorno adecuado. Los trabajos contaron con la asistencia técnica de especialistas chinos.
La relación entre ambos países en torno a la conservación de los pandas gigantes tiene varias décadas de historia. En abril de 1972, los ejemplares Ling Ling y Xing Xing llegaron a Estados Unidos después de la visita a China del entonces presidente estadounidense, Richard Nixon, realizada en febrero de ese año.
La llegada de los animales despertó un enorme interés entre el público estadounidense. Más de 8.000 personas se acercaron a recibirlos pese a la lluvia y, durante su primer mes de exhibición, más de un millón de visitantes concurrieron a verlos.
Desde entonces, los pandas se convirtieron en un símbolo de los vínculos entre las sociedades de ambos países y en protagonistas de distintos programas de cooperación para la conservación de la especie.
En 1994, la CWCA firmó un acuerdo con el Zoológico de San Diego que dio inicio formal a un programa de colaboración. Durante las décadas siguientes, investigadores de ambos países desarrollaron trabajos conjuntos sobre comportamiento, nutrición, genética y prevención de enfermedades.
La cooperación permitió avanzar también en técnicas de reproducción y crianza. Como resultado de estos trabajos, 17 cachorros nacieron y fueron criados exitosamente hasta el momento: seis en San Diego, cuatro en Washington y siete en Atlanta.
En 2024 comenzó una nueva etapa de cooperación, con el envío de más ejemplares a Estados Unidos.
La llegada de Ping Ping y Fu Shuang se incorpora a ese proceso y apunta a profundizar los trabajos científicos relacionados con la conservación de los pandas gigantes. Entre los objetivos señalados se encuentran la prevención y el tratamiento de enfermedades, además de nuevos intercambios científicos y tecnológicos.
Según los expertos citados en el informe, esta cooperación busca contribuir tanto a la protección de la especie como a los esfuerzos internacionales para preservar la biodiversidad.





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