Estados Unidos inició el retiro parcial de su personal militar en Medio Oriente como medida preventiva frente al aumento de las tensiones con Irán. La decisión fue confirmada por la Oficina Internacional de Medios de Qatar, que informó que parte del contingente estadounidense está siendo replegado de la base militar de Al Udeid, una de las más importantes para Washington en la región.
El comunicado oficial subraya que Qatar está adoptando “todas las medidas necesarias para salvaguardar la seguridad y protección de sus ciudadanos y residentes”, lo que incluye la vigilancia reforzada de infraestructuras clave, entre ellas instalaciones militares utilizadas por fuerzas extranjeras. La medida ocurre en un clima de creciente hostilidad, luego de que Teherán advirtiera que atacará cualquier base militar que colabore con una posible ofensiva estadounidense.
EEUU retira parte de su personal de las bases en Oriente Medio
Un funcionario estadounidense, citado por Reuters bajo condición de anonimato, señaló que el retiro tiene carácter preventivo y busca minimizar riesgos ante posibles represalias. La tensión se disparó tras las recientes advertencias del régimen iraní, cuyo ministro de Defensa, Aziz Nafizardeh, declaró que cualquier país que permita ataques contra Irán desde su territorio será considerado “objetivo legítimo”. Según sus palabras, la respuesta iraní será “dolorosa para los enemigos”.
Protestas en Irán y advertencias cruzadas
Este nuevo capítulo de enfrentamiento coincide con una ola de protestas en Irán, donde miles de ciudadanos se han movilizado contra el régimen desde finales de diciembre. La represión estatal ha sido feroz: organizaciones de derechos humanos reportan desde cientos hasta miles de muertos, en un clima de creciente indignación internacional.
Miles de muertes desde el inicio de las protestas en Irán
El presidente Donald Trump expresó su respaldo a los manifestantes y advirtió que Estados Unidos podría intervenir si continúan las violaciones a los derechos humanos. En respuesta, Irán reiteró su disposición a atacar bases estadounidenses si se produce una ofensiva militar en su contra.
Mientras tanto, la justicia iraní anunció la aceleración de los juicios contra los manifestantes detenidos, generando aún más preocupación global. Entre los casos que más atención han captado está el de Erfan Soltani, condenado a muerte por el cargo de “moharebeh” (guerra contra Dios), figura jurídica utilizada con frecuencia por el régimen para castigar a disidentes.
Cifras alarmantes de víctimas
Los datos sobre la represión varían drásticamente según la fuente. La organización HRANA, con sede en EEUU., afirma haber documentado al menos 2.571 muertes desde el inicio de las protestas, incluyendo manifestantes, menores de edad y personal vinculado al gobierno. Por su parte, Iran Human Rights (IHR), con sede en Noruega, confirma 734 fallecidos, aunque advierte que la cifra real podría ser mucho mayor.
A medida que las amenazas cruzadas entre Washington y Teherán se intensifican, la comunidad internacional observa con preocupación una posible escalada militar en la región, mientras crece la presión para frenar la violencia interna en Irán y proteger a la población civil.