La basílica de la Sagrada Familia alcanzó este jueves su altura definitiva al colocarse el tramo superior de la cruz de la Torre de Jesús, con lo que llegó a los 172,5 metros y se transformó oficialmente en la iglesia más alta del planeta. El hito se produjo en Barcelona, en el tramo final de una obra iniciada en 1882 y proyectada por Antoni Gaudí.




































