El líder opositor venezolano Juan Pablo Guanipa fue secuestrado en la madrugada del lunes 9 de febrero, pocas horas después de haber sido liberado de prisión, donde llevaba más de ocho meses detenido por razones políticas. El hecho fue denunciado por su familia, que exige pruebas de vida y responsabiliza directamente al actual gobierno venezolano.


































