Con motivo del bicentenario de la muerte de Napoleón, la casa de ventas Osenat subastará mañana en Francia varios cabellos del emperador, así como un pañuelo y un retazo de tela de batista manchada de sangre que fue utilizada para su autopsia.
La subasta será en conmemoración por los 200 años de su muerte.

Con motivo del bicentenario de la muerte de Napoleón, la casa de ventas Osenat subastará mañana en Francia varios cabellos del emperador, así como un pañuelo y un retazo de tela de batista manchada de sangre que fue utilizada para su autopsia.
Los objetos, que serán vendidos en Fontainebleau, al sureste de París, están acompañados de una nota manuscrita: "Esta bolsita de seda blanca contiene cabellos de Su Majestad el Emperador Napoleón I, un pañuelo que le perteneció y una tela manchada de sangre (...) Fueron donados a mi padre por parte del general de Montholon, a su regreso de Santa Helena", indica la nota firmada por el "Segundo duque de Bassano".
Montholon fue uno de los compañeros de Napoleón durante su exilio y asistió a la autopsia practicada al día siguiente de su muerte, el 5 de mayo de 1821, informó la agencia AFP.
Junto a estas reliquias, la casa Osenat, especializada en la venta de objetos de la monarquía y el imperio de Francia, subastará un "estudio de pierna para el papa Pío VII" realizado por el pintor oficial de Napoleón, Jacques-Louis David, en previsión de su famoso lienzo "La consagración".
También saldrá a la venta una elegante escultura que representa un carruaje de madera verde y dorado que perteneció a la emperatriz Josefina, decorado con una estatua de la diosa griega Hebe y un águila con sus alas desplegadas.
Con información de Telam





El presidente de Unión, Luis Spahn, sufrió este sábado una descompensación
Murió una mujer de 93 años tras ser atacada por el perro de una vecina en Misiones
Pullaro inauguró el Invencible Santa Fe: “El deporte nos permite construir una sociedad mejor”
Se hizo pasar por un exfutbolista de Colón y compró un auto con 4.000 dólares falsos
El Papa Juan Pablo I tenía un primo en barrio María Selva: la historia que sorprendió a todos en 1978