El frágil escenario político y militar en Medio Oriente sumó en las últimas horas un capítulo de altísima intensidad diplomática, cruzado por el poder de fuego en el terreno y las negociaciones en las oficinas de Washington. Luego de un viernes trágico, marcado por bombardeos que dejaron al menos 47 muertos en territorio libanés, Israel y el grupo chiíta Hezbollah manifestaron su intención de mantener el cese de las hostilidades.



































