Miami, en el estado de Florida en Estados Unidos, es una aventura, pero si hablamos de comida, esa misma aventura se convierte en algo bastante caro. Veamos: un plato de pastas, con una gaseosa o un agua, cuesta unos 30 dólares. Pero a eso hay que sumar los impuestos, el pan (9 dólares la panera para dos) y un cargo de casi un 20 por ciento que incluirá propina, servicio de mesa y vaya uno a saber qué mas. Conclusión: esos 30 dólares se van a más de 40 por un simple plato de spaghetti o una lasagna. Unos 60.000 pesos argentinos.





