Nueva York es una de las ciudades estadounidenses donde más se han disparados los ataques e insultos a los asiáticos. En Manhattan, en una zona tan céntrica como Times Square y a plena luz del día, Vilma Kari, mujer filipina, que inmigró a la Gran Manzana hace décadas, sufrió un brutal ataque. Recibió dos palizas: la física de su agresor y la de la indiferencia de los que lo vieron.

































