Las intensas precipitaciones que afectaron al suroeste de China provocaron un grave panorama en la provincia de Guizhou, donde dos distritos debieron activar el máximo nivel de emergencia y proceder a evacuaciones masivas. Las crecidas repentinas de ríos y el colapso de estructuras pusieron en alerta a las autoridades locales, que desplegaron operativos de rescate y asistencia inmediata.


































