Un intenso temporal de lluvia, viento y granizo golpeó a distintas localidades del sur de Brasil y dejó importantes daños materiales, con calles anegadas, árboles caídos y destrozos en viviendas. Las consecuencias más severas se registraron en el estado de Rio Grande do Sul, donde las fuertes ráfagas provocaron complicaciones en diferentes municipios.





































