Desde tiempos inmemoriales, el sueño ha sido objeto de fascinación y misterio. Para algunos, es un refugio de descanso y regeneración, mientras que para otros puede ser una fuente de ansiedad y frustración. Sin embargo, una nueva investigación está arrojando luz sobre este fenómeno aparentemente esquivo, revelando que no todos los sueños son iguales y que existen cuatro patrones clave que caracterizan nuestras experiencias nocturnas.
































