El 25 por ciento de inflación anunciado esta semana por el Indec e interpretado por el gobierno nacional como un triunfo, pese a que duplicó la que recibió, ha sido el corolario de 30 días de vértigo donde lejos de empezar a cambiar lo que estaba mal y a fortalecer lo que estaba bien para de a poco ir mejorándole la vida de los argentinos, profundizó para peor todos los indicadores sociales y económicos que ya venían deteriorándose.



































