Los cambios regulatorios de 2025, la recomposición de tarifas y la desregulación del mercado eléctrico transformaron a la energía en algo más que un costo operativo. Hoy, para muchas pymes, es una decisión estratégica que impacta directamente en su competitividad. Durante 2025, la energía dejó de ser un costo previsible y relativamente pasivo para convertirse en una variable que exige atención y decisión.




































