Son leyes que, en efecto, tienen vinculación con Sain, porque nunca renunció a su cargo en el MPA, y porque –como ministro- firma autorizaciones de no menos de 30 millones de pesos de gastos reservados (más del doble que su antecesor). Tema uno: ninguna ley tiene carácter retroactivo, no se puede impedirle a Sain volver a dirigir el Organismo de Investigaciones del MPA. La prohibición (si no hay veto) es de aquí en más. Tema dos: una norma de la complejidad y el alcance institucional del control de los gastos reservados, en todos los poderes, no se puede escribir en primera persona, ni en segunda, porque sería de cuarta.