Esta es una guerra a la que no le faltan ingredientes, condimentos de los buenos y malos. A la opinión de muchos que repiten como loros la campaña de fakes news se le suma la "involución" cognitiva individual y también masiva de ser incapaces de discernir entre verdad y verdad aparente. Este bombardeo de información tergiversada, disfrazada de derechos humanos, intenta instalar un relato falaz y con él, reescribir la historia. Y esto es muy peligroso. Es una guerra armamentística bélica y mediática, o mediática y armamentística, como quieran.



































