"No cerraban los precios", dijo Horacio Rosatti cuando renunció a mediados de 2005 como ministro de Justicia de Néstor Kirchner; ya dos años antes Roberto Lavagna había denunciado los sobrecostos en la Cámara Argentina de la Construcción. Se infería entonces una arquitectura de poder corrupto; arrepentidos y pruebas engrosan expedientes que habrán de ser revisados en la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
































