El 27 de noviembre de 1939 el filósofo José Ortega y Gasset brindó una conferencia en la ciudad de La Plata, que tituló "Meditación del pueblo joven". Ese día el pensador español, en el Salón Dorado del Palacio Municipal platense colmado de público, confesó que tenía "una gran fe" en su "prédica -paladina o solapada pero constante- ante los argentinos", e inmediatamente expresó -a su atento auditorio- que esa prédica les grita: "¡Argentinos, a las cosas, a las cosas! Déjense de cuestiones previas personales, de suspicacias, de narcisismos".
































