Manuel Cervera (1863 – 1956), a mi juicio el más grande historiador de Santa Fe, se inició en los estudios históricos casi por casualidad. Sus labores de abogado y de juez, lo pusieron en contacto con los archivos de la Casa de Gobierno y de los Tribunales. Era un hombre culto, de cuarenta años ya reposados, cuando comenzó a investigar sistemáticamente. A los treinta había actuado como revolucionario desde el naciente radicalismo.

































