El vínculo que entablamos con la realidad, en buena medida, nos define. No es menor cómo la miramos, la manera en que nos movemos en ella y tratamos de entenderla mientras nos envuelve. La vida misma, como explicó José Ortega y Gasset, "es la realidad primordial en que todas las demás se fundan". No hay nada que en la vida no sea un ingrediente vital, advirtió el filósofo, todo lo son, "lo que en ella surja, entre, aparezca o se halle tendrá primariamente un carácter sustantivo vital, será vida". Para que no queden dudas, expresó Ortega, "esta mesa es mi vida, y esa luz y ustedes son vida mía, y Dios no es -por lo pronto- sino algo vital mío" (en "¿Qué es la vida?", 1930-1931).




































