Cada vez son más las mujeres que eligen no tener pareja formal. Mujeres que se declaran solteras por convicción, que renuncian a la idea del "para siempre" o que desisten del compromiso afectivo como forma de vida. Y aunque desde afuera algunos lo interpreten como "feminismo extremo", "miedo al compromiso" o "desconfianza en los hombres", lo cierto es que detrás de esa elección muchas veces hay dolor, cansancio, y también conciencia.



































