La visita guiada a la reserva del museo provincial de Bellas Artes Rosa Galisteo de Rodríguez -tal su nombre exigido por el donante del inmueble- fue una experiencia única, excepcional por una parte y algo amarga por otro. Digo única porque así la definió la experta Gabriela Leiva Cullen, quien resaltó esta iniciativa de mostrar la reserva como algo excepcional en el mundo museológico. Hay que destacar la permanente ayuda –no sólo económica– de la Asociación de Amigos del Museo, entidad que organizó la muestra de referencia.




































