El territorio de la provincia de Santa Fe fue, durante las guerras civiles, escenario habitual de batallas e invasiones. Su proximidad con Buenos Aires la convertía en la avanzada de las provincias frente al centralismo porteño y sus ejércitos. Así ocurrió en tiempos de Estanislao López y así fue también en la época de la Confederación Argentina, como generalmente se llama al tiempo transcurrido entre 1853, cuando se dictó la Constitución sin la presencia de Buenos Aires, y 1860, cuando esta fue reformada para que esa provincia se sumara al conjunto de estados argentinos.

































