En "La ciudad y los perros", Mario Vargas Llosa retrata una sociedad donde la lucha por el poder, la supervivencia y la imposición de la autoridad moldean la conducta de los individuos. En el Colegio Militar Leoncio Prado, la ley del más fuerte parecía imponerse sobre las normas formales, reflejando una dinámica que trascendía los muros de la institución y alcanzaba a la sociedad peruana.


































