Las villas miseria, nombre que desde mediados de la década de 1950 se le da a los asentamientos urbanos de viviendas precarias, y que casi siempre se inician sobre terrenos usurpados, es uno de las grandes humillaciones nacionales. Millones de argentinos, y también unos cuantos inmigrantes latinoamericanos, viven hacinados en estos barrios.


































