El Congreso de la Nación debe trabajar con respeto y responsabilidad, a la par del enorme sacrificio que está haciendo la sociedad argentina en estos tiempos difíciles y complicados. El palacio del Congreso Nacional, con su grandiosidad y belleza arquitectónica, es la metáfora perfecta para describir cómo las generaciones pasadas de argentinos soñaban con el país a construir.



































