El 8M del 2020 marché junto a mi hija Ángela por las calles de Rosario. Ella llevaba un cartel que decía "Nos enseñaron a ser rivales pero decidimos ser aliadas". Me emociona que las mujeres hayamos llegado a esa formulación que nos ubica más allá de lo blanco y lo negro, que nos sitúa en una zona donde todos los colores que elijamos son posibles. Porque es esa diversidad la que nos invita a seguir pensando juntas.

































