¿Queridos amigos, cómo están? La Liturgia de la Palabra de Dios de hoy nos regala la Parábola del Sembrador, un texto maravilloso, profundo y muy oportuno para el momento actual, porque nuestra vida personal y comunitaria están en crisis. Nuestra vida ya no es activa, es agitada, sin rumbo ni dirección. Me da la impresión que el hombre de hoy no sabe hacia dónde camina, ni para qué vive.



































