El impugnador [ingeniero Nicanor Alurralde (nota del editor)] sostuvo Nícoli, en sus publicaciones periodísticas pretendía dar "soluciones matemáticas exactas" a opiniones de viajeros, que daban medidas itinerarias aproximadas y sostuvo sin bases certeras que las Ruinas en realidad lo eran de la Reducción de la Concepción de los Charrúas y las de un supuesto pueblo fundado en 1840 y que Santa Fe había sido fundada a 30 kilómetros al norte de la actual localidad de Cayastá. Para Nícoli, citar testimonios y memorias de viajeros coloniales -como lo hacía el impugnador-, en tiempos en que los errores de medición eran enormes, pues las cuerdas de medir que se usaban, de cáñamo, cerda trenzada o cuero, variaban constantemente su longitud según la humedad ambiente, el desgaste y los tirones del arrastre de las cabalgaduras, conducía a resultados dudosos o erróneos. Estábamos lejos aún de la obligación de utilizar las cadenas metálicas, que mejoraron o aproximaron las exactitudes para poder aceptarse menores tolerancias y márgenes de error.