Carlos Gardel y Alfredo Le Pera fueron la simbiosis perfecta, los representantes más influyentes en la historia de nuestro tango. Ambos quedaron inmortalizados como referentes de letras cultas pero populares, con las que lograron crear verdaderas obras maestras del cancionero de la música ciudadana, entre ellas "El día que me quieras", "Por una cabeza" y "Volver" (1935).
































