La tecnología ha revolucionado nuestra forma de vivir, comunicarnos y aprender. Sin embargo, también ha abierto puertas a nuevas formas de violencia, algunas tan sutiles como devastadoras. Entre estas se encuentra el "porno fake", una práctica que combina herramientas digitales avanzadas con intenciones maliciosas, generando imágenes manipuladas que vulneran la dignidad y la privacidad de las personas. En este caso, la inteligencia artificial (IA), un logro impresionante de la humanidad, se utiliza de manera indebida.

































