Vayamos directamente al hueso del asunto: ¿cuándo sirve la terapia de pareja? Porque no alcanza con que dos personas estén pasando un mal momento para que pidan un espacio conjunto. Más bien tiene que ocurrir que el malestar por el que lo piden tenga alguna trama común. Por ejemplo, conflictos por los que discuten, al cabo de los cuales, terminan siempre en actitudes estereotipadas: uno se enoja y, el otro, amenaza con el fin de la relación. Es un caso típico, en el que seguro podrá reconocerse, después de algunas entrevistas, que quien se enoja quizá está angustiado y quien amenaza con separarse está más enojado que el otro, pero no quiere separarse; es decir, la "trama común" de que hablaba es la que permite reconocer roles y un circuito más o menos habitual, de acuerdo con el cual los motivos son secundarios; podrían haber discutido por cualquier cosa, porque lo que está en primer plano es actuar los conflictos y reproducir el patrón de conducta que mencioné.