El 12 de enero de 1771 el fiscal de la Real Audiencia de Charcas, Álvarez de Acevedo, decía que la región del Plata no podía ser gobernada desde Lima, y aconsejaba la erección de un virreinato en Buenos Aires. El entonces virrey del Perú, Manuel Amat, se plegó a la iniciativa. Ambos tanto la Audiencia de Charcas como el virrey Amat encaraban la cuestión desde el punto de vista de intereses internos, sin considerar los intereses externos.

































