Monseñor Zazpe y su histórico mensaje de 1977 por la paz
desde la Asociación Monseñor Zazpe de Santa Fe informan que en la Catedral Metropolitana se celebrará una misa en honor a Vicente Zazpe, recordando su mensaje de 1977, que vincula paz y respeto a la vida humana.
Monseñor Zazpe y su histórico mensaje de 1977 por la paz
En memoria de su magisterio y con motivo de recordarse el cuadragésimo segundo aniversario del fallecimiento de monseñor Vicente Faustino Zazpe (1920-1984), el sábado 24 de enero, a partir de las 19, se celebrará la santa misa en la Catedral Metropolitana. Acto seguido, se rezará una oración ante su tumba.
Atento a ello, por este medio se invita a todos los santafesinos que desean recordar a quien fuera arzobispo de Santa Fe. En este contexto y estas circunstancias, la Asociación Monseñor Zazpe aprovecha respetuosamente la ocasión para ofrecer uno de los memorables mensajes del arzobispo, el que fuera emitido el 1 de enero de 1977.
Siempre oportuno y claramente visionario, coincidiendo con el pedido del santo padre León XIV en la Jornada Mundial de Oración por la Paz, decía monseñor Zazpe hace casi sesenta años:
"Este año la Jornada de la Paz ha sido focalizada por Pablo VI en torno a la vida humana: 'Si quieres la paz, defiende la vida'. La vida y la paz están vinculadas y condicionadas mutuamente. Es imposible una sin la otra. Sin respeto, defensa y plenitud de vida, no hay posibilidad de paz (…)"
"Cuando se busca la paz a través de la muerte, se llega a la caricatura de la paz. (…) El papa afirma que, si por una hipótesis fatal, se concibiera la paz como disociada del respeto a la vida, se impondría como un triste triunfo de la muerte porque la vida es el vértice de la paz (…)"
"En las jornadas de años anteriores, se ha visto que la paz siempre es posible, que depende de cada uno y que a ella convergen los caminos más diversos: la defensa de los derechos humanos, la caridad que promueve y la reconciliación que perdona. La paz se construye desde Dios, la familia, la juventud, la educación y los medios de comunicación social y se nutre de la clemencia y la misericordia".
"Este año se afirma que la paz tiene su sede principal en la vida humana. Ella es su punto de convergencia, su objeto y sujeto, su preparación y su epifanía. Cualquier sospecha sobre su valor, cualquier duda sobre su sacralidad, cualquier ataque a su posibilidad o cualquier manipulación destruye la consistencia de la paz (…)"
"En el campo de los principios la tesis es incuestionable para creyentes e incrédulos, para la derecha y la izquierda, para Oriente y Occidente, pero en el terreno de los hechos la tesis se hace hipótesis, lo absoluto se relativiza y el cumplimiento se esfuma (...)"
"La política mal llamada natalista, el aborto legalizado, el terrorismo exaltado, la tortura generalizada, el secuestro planificado, la venganza justificada, la muerte dosificada, son atentados a la paz, porque la paz se nutre de la vida. (…) Para Cristo la vida no es un medio sino un fin, pero para ciertas ideologías la vida es un medio y no un fin (…)"
"Para Dios la vida humana explica la muerte de su Hijo; para ciertas filosofías y economías la vida de un hombre es apenas un número o una cifra. (…) Para Dios la vida pertenece al ámbito de lo cualitativo, pero para muchos, a lo sumo integra el cuadro de lo cuantitativo. Defender la vida 'a secas' y proteger la vida 'a secas' es la única actitud cristiana válida (…)"
"Para ciertas ideologías, sólo cuenta la vida de la izquierda; para otras sólo interesa la vida de la derecha (…). Para el cristiano auténtico, toda vida es imagen de Dios: la juvenil y la senil, la vigorosa y la enferma, la genial y la subnormal, la del ciudadano y la de la autoridad. (…) Para el Evangelio toda vida es sagrada, la que comienza a ser y la que inició su camino".
"Esta Jornada de 1977 es un llamado evangélico a la humanidad entera: a los gobernantes, a los políticos, a la juventud, a la familia, a los médicos, a la justicia, a la educación y a los medios de comunicación social. (…) Si queremos la paz, defendamos la vida; si herimos la vida, imposibilitamos la paz (…)"
"¿Pero frente al panorama del país nos preguntamos si la paz tiene posibilidades en la Argentina? Sí. Y mucho más que el odio, la venganza y la muerte. En el corazón de la mayoría de la ciudadanía hay inmensas reservas de amor v por lo tanto, de reconstruir la postergada paz nacional (…)"
"En la Argentina, a pesar de la tremenda cuota de dolor que cubre a amplios sectores, son muchísimos los que quieren la paz, y la piden al Señor y quizás los que más sufren son los que más la deseen (…).
"Todos los argentinos debemos comprometernos a ser sus artífices, a desmontar sus impedimentos y a crear acondicionamientos, a merecerla y a concretarla en el corazón y en el hogar, en la profesión y el trabajo y sobre todo en los niveles oficiales de decisión porque allí la posibilidad de la paz se hace realidad".